Tuesday, June 26, 2007

Mente sana en cuerpo sano

Qué alivio! Al parecer, nuestros temores de sufrir los devastadores (o más bien reponedores) efectos de una dieta hiper enriquecida llena de grasas, carbohidratos y “calorías ocultas” resultaron injustificados: descubrimos que Massachusetts se ubica en los top 5 en el ranking de flacura de USA. Este honroso quinto lugar significa que “solo” el 20.7% de su población es obesa, es decir, que su Índice de masa corporal es >30 (por si alguien quiere calcular el suyo, IMC = peso/estatura2). Colorado ostenta el top 1 con 17.8% y Mississippi el top 1 de gordura con 30.9%. Este buen posicionamiento seguramente tiene directa relación con el gran número de trotadores que circulan por calles y plazas a toda hora y bajo cualquier tipo de clima (no se si admirar o insultar por descriteriados a los que lo hacen a las 12 del día con 34 grados de calor y a los que trotan empujando un coche con una guagua adentro), de gimnasios y supermercados que se sobran de vender solo comida saludable, siendo el termino “orgánico” uno de los mas sobrevalorados en esta ciudad. (Hemos notado, eso sí, un hecho curioso: toda esta gente que hace deporte y come sano tiende a ser de raza más bien pálida). Debido a esta afición por el estado físico no sorprende que se haya organizado una expo salud, la Boston Health & Fitness Expo 2007, con entrada gratuita. Esto último, sumado al hecho de que nos quedaba al lado de la casa, nos motivó a ir a investigar, confiando en que, aunque fuera una lata, al menos saldríamos con algún tipo de regalito, aunque fuese el clásico lápiz a pasta. El evento estaba patrocinado por una asociación de hospitales llamada “Partners Healthcare” (del cual el Children’s Hospital de JC no forma parte) y por dos canales de televisión, el 7-NBC y CW 56 (donde dan todas mis series favoritas). Los carteles que promocionaban la expo admitían abiertamente que el objetivo era “capturar la atención de miles de consumidores conscientes de la importancia de la salud” y prometían “toneladas de entretenidas actividades para la familia”, tales como bailes, yoga, soccer, golf y hasta buceo! (sí, tal como lo oyen, había una piscina gigante de esas portátiles pero era solo para niños). El lugar estaba repleto, y esta vez sí se observaba una gran diversidad étnica. Una de las cosas que más nos llamo la atención o más bien nos escandalizó, fue la gran cantidad de gente que voluntariamente hacia fila para que una enfermera les sacara sangre! El pinchazo era en el dedo pero jc casi se desmaya al verlo y la verdad es que a mí también se me revolvió un poco la guata. Suponemos que estos masoquistas querían saber su glicemia, colesterol y esas cosas, tal vez para averiguar si estaban al borde de un infarto o si podían seguir comiendo hamburguesas tranquilamente. Además del buceo bajo techo, los más pequeños tuvieron la oportunidad de vivir una experiencia única: hacer de conductores de un reporte del tiempo frente a las cámaras. Tenían que leer el pronóstico escrito en unos papeles ordinarios que les ponían delante y en una pantalla aparecía el niño/a con el típico mapa meteorológico detrás. (pero les faltaba el clásico gesto con la mano indicando para donde van los vientos y esas cosas). Esto les demuestra lo central que es el clima en la vida de los bostonianos, el cual, como ya les hemos contado, es insoportablemente cambiante e impredecible. Y como siempre, no podían faltar las celebridades: en esta oportunidad tuvimos el gusto de ver personalmente a la America’s next top model “CariDee English” (busqué en wikipaedia el origen de tan curioso nombre pero no encontré nada al respecto). Pero no crean que ella fue elegida para este evento solo por razones superficiales como su fama y belleza, sino porque es nada menos que la vocera oficial de la Fundación nacional contra la psoriais, enfermedad que la pobre sufre hace 15 años, y de la que se mejoró gracias a un remedio llamado Raptiva, por si a alguien le sirve el dato. Lamentablemente no pudimos sacarnos una foto con ella porque la fila era aún mayor que para pincharse, pero acá les pusimos su foto. También estaba presente el chico reality Erik Chopin, que se volvió célebre al perder la módica suma de 97,27 kilos ganando así el título de “biggest loser” (y 250 mil dólares). Como conclusión, de este evento sacamos las siguientes moralejas: que nunca se es demasiado joven para aspirar a una carrera televisiva, que las chicas feas pueden llegar a ser modelos, que los guatones gigantes pueden llegar a ser flacos y musculosos y que para hacer realidad los sueños hay que meterse a un reality show. Por nuestra parte, gracias a una leche chocolatada light, unas galletas sugar free y un lápiz a pasta con luz fosforescente nos fuimos más que satisfechos.
pd: para ver la asombrosa transformacion de erik:
http://www.people.com/people/article/0,,20004244,00.html
y la hermosa CariDee: http://www.carideeenglish.net/

Monday, June 18, 2007

transboston


Nosotros creímos que nos habíamos librado del transantiago huyendo a las tierras del orden y seguridad, pero la añoranza de las viejas micros amarillas continúa… Boston es una de las pocas ciudades de este pais donde se puede vivir sin auto, e incluso “the walking city” es uno de sus eslóganes turísticos (de los que gusta mofarse la ciudadanía que se expresa en un montón de periódicos gratis tipo The Clinic –del que no vale la pena recordar que no tiene nada de gratis). Su sistema de transporte público, que es conocido como el “T” no sabemos bien por qué (en rigor es el metro, pero también sale en los paraderos de micro), se supone que es súper organizado y el metro es el mas antiguo de los estados unidos (tipo 1890). Todo es dirigido desde la MBTA (Massachussets Bay Transit Authority) que tiene una página para planificar los viajes tipo transantiago, pero que además incluye unos ferrys y varios trenes de cercanías. Cuando yo estuve el año pasado, si bien el metro era bastante viejo y lento (y a las 7 de la tarde en algunas líneas estaba tan lleno ni podía envidiar al actual transantiaguino), y tomar micro después de las 9 de la noche era casi imposible, la cosa parecía funcionar en forma más o menos razonable. El problema es que ahora están embarcados en su propia reforma modernizadora: decidieron reemplazar unas fichas tipo Chuck-E-Cheese’s bastante anacrónicas que usaban hasta hace poco por la por todos conocida Tarjeta Bip!, que acá se llama la Charliecard (así como los boletos se llaman los Charlietickets, pero esa es una historia para mas adelante). No como en Stgo, sí parecen haber hecho esfuerzos para poner hartas mas maquinas dispensadoras de tarjetas o pasajes en las estaciones y locales cercanos. El problema es que subieron los pasajes bruscamente de 1,25 dólares a 2 (o 1,70 con la tarjeta), y que la mitad de la gente que no usa el transporte publico con frecuencia no tiene idea de cómo funciona esto de la tarjeta, así que la cosa no anda muy fluida ni la gente tan contenta. No se escucha gente alegando en la calle (nunca tanto tema como en chile, además que igual se pueden comprar unos pases semanales o mensuales que son bastante baratos), pero los alegatos sí son portada de los diarios como una vez por semana… De hecho nosotros mismos fuimos víctimas de la última del Transboston el fin de semana pasado. Teníamos que juntarnos con otro postdoc del laboratorio que vive al lado de una estación de metro mas lejos que la de nosotros (y en otra línea) para ir a la fiesta de nuestro jefe en su casa en las afueras de la ciudad, así que nos fuimos tranquilamente en metro hasta que de repente avisaron por el parlante que hasta esa estación no más llegaba el servicio y que seguíamos en bus. “Un clón metro” pensamos nosotros, pero estábamos equivocados porque paró en una estación más y después se metió en una autopista y siguió hasta la Terminal. Ahí tuvimos que tomarnos el bus de vuelta que nos dejo en la mitad de la nada y caminar varias cuadras para llegar a la cita como 40 minutos tarde. Por suerte mi amigo se sentía culpable porque él nos había recomendado que nos fuéramos en T antes de saber de los cortes (van a cerrar toda la línea durante el verano, para hacer reparaciones), así que nos estaba esperando y al final todo tuvo final feliz (o casi, porque entre medio se había puesto a llover).

Thursday, June 14, 2007

I SCREAM, YOU SCREAM, WE ALL SCREAM FOR ICE CREAM!


El día 6 de junio fue literalmente el día más feliz de mi vida (o al menos el más feliz desde que llegamos a esta ciudad). Gracias a la revista de difusión gratuita The Improper Bostonian (www.improper.com) tuvimos la suerte de enterarnos de un magnifico evento llamado “The Scooperbowl” versión XXV (dato freak: para los menos familiarizados con los frecuentes pero casi siempre bastante ingeniosos juegos de palabras gringos, el título alude al famoso torneo de fútbol americano, el Superbowl (supertazón), pero en este caso usaron la palabra “scoop” que significa una cucharada o una bola de helado. Por ejemplo, al comprar un barquillo te preguntan “one or two scoops”?). En fin, este evento es a beneficio de la Fundación Jimmy Fund que junta plata para los niños con cáncer. Se lleva a cabo en el City Hall Plaza y consiste en que por la módica suma de $7 (como referencia, en el comercio, un vasito cuesta entre 4 y 5 dolares) te entregan una cuchara de plástico y puedes comer todo el helado que quieras!!!!!! Un all-you-can-eat ice cream festival!!! Es como una especie de kermés al aire libre, en se ponen una serie de stands con las mejores marcas de helados (baskin-robbins, ben & jerry’s, haggendaz, eddys y otras marcas gringas que no conocíamos) y uno se acerca con su cuchara y te pasan un típico “vasito” con helados de distintos sabores. Yo, acostumbrada al modo como funcionan las cosas en nuestro querido país de origen, antes de ir pensé “claro, suena fantástico, pero fijo que te dan un miligramo de helado y se va a acabar en 5 mins”. Pero nooooooo! Afortunadamente estaba completamente equivocada. Con la grandiosidad que caracteriza a estos habitantes, especialmente en lo que se refiere a todo lo alimenticio, resulta que cada vasito contenía al menos un generoso scoop! Y para que se hagan una idea de la cantidad de helado donada, el evento duró tres días, de 3-9 pm!!!! Imagínense! Así es que si uno quiere y puede (y había mas de algún obeso que definitivamente podía), uno puede pasar SEIS HORAS CONSECUTIVAS COMIENDO HELADO SIN PARAR!!!!. Y de excelentísima calidad. La verdad es que fue como un sueño hecho realidad… Con jc cada vez que probábamos una marca decíamos “esta es lejos la mejor” hasta que probábamos la siguiente y cambiábamos de opinión. Lo más pintoresco: un sabor de Eddys llamado Cherry García! (otro dato freak: investigando en wikipaedia me enteré de que el helado fue bautizado en honor al guitarrista de los Grateful Dead, Jerry García y consiste en helado de guinda con trozos de chocolate. Al principio estaba hecho con trozos de guindas rojas pero después de la muerte del músico inspirador en 1986, empezaron a usar guindas negras en señal de luto. Mi pariente Jerry murió obeso y diabético, capaz que por comer demasiado helado…). Como si todo lo anterior fuera poco, también cantaron en vivo los ganadores de American Idol “Ayla Brown”-5ª temporada y “Nick Pedro” (gran nombre!)-6ª temporada. Nosotros divisamos de reojo una gente cantando sobre una tarima pero obvio que nunca cachamos que eran “famosos”. Otras atracciones que no tuvimos la suerte de presenciar pero que salían muy recomendadas en el Improper eran: un celebrity dunk tank (eso típico de las películas en que hay una persona sentada sobre un tanque de agua y tiras una pelota y si le achuntas, se cae al tanque y todos se ríen) (yo creo que en Chile este jueguito tendría ene éxito, cuánta gente pagaría feliz cualquier plata por la oportunidad de tirar al agua a algunos políticos o a Quenita Larrain….) y las cheerleaders del equipo de fútbol americano The New England Patriots, que iban a estar firmando autógrafos (no conozco a las chiquillas pero me imagino que deben ser muy simpáticas). Y lo mejor de todo este maravilloso e inverosímil acontecimiento es que se repite todos los años! Así es ya saben, si alguien quiere venir a visitarnos, la primera semana de junio podria ser una excelente fecha (yo ya estoy contando los días que faltan para volver a ir!) -FIN-.

Wednesday, June 6, 2007

en chinatown


Nuevas aventuras en el patio trasero de Latinoamérica. El domingo teníamos que comprar algunas cosas chicas pal depto (como individuales o un secaplatos) y se nos ocurrió que Chinatown podría ser una buena opción (porque es medio como patronato, aunque menos textil). Al final en el barrio chino, que por lo demás tiene como 3 x 4 cuadras, no encontramos nada de lo que buscábamos, pero como era la hora de almuerzo entramos al Imperial Garden, que se especializa en dim-sums el fin de semana. Chinatown queda al lado del Theatre District, y el mentado jardín es un restaurant chino que queda en un antiguo teatro, con una entrada como el Normandie, hay que subir por una escalera amplia y en el segundo piso, en lo que era el teatro propiamente tal está el restaurant, con las paredes pintadas como el municipal, pero mas kitsch, con harto dorado, algunos dragones rojos de ojos luminosos y como mil mesas, todas llenas, casi con puros orientales y entremedio unas señoras vestidas de mozas que empujaban unos carritos y llegaban a ofrecer a la mesa pequeñas porciones de dim sums que son estos bocadillos chinos estilo arrollado primavera, pero de mil formas: fritos, al vapor, sin relleno o rellenos de arroz, con camarones, chancho o verduras (para mayor información ver http://en.wikipedia.org/wiki/Dim_sum). También traían unos brócolis que eran casi puro tallo y hojas, que los terminaban de hervir en el mismo carrito y después las aliñaban con salsa de soya y otras salsas, bien ricos. Cada vez que uno elegía algo hacían una marca en una tarjeta que estaba en la mesa, y así calculaban la cuenta final. El agua y el tradicional (supimos después de leer wikipedia) té, en este caso de jazmín, por cuenta de la casa. También circulaban unos queques con mala pinta y unas tartitas con crema pastelera que parece que también son de lo mas típico, pero no las probamos. Además de las mozas, había unos mozos que no llevaban la comida, pero sí el te y eran los que se sabían los precios de las cosas (le preguntamos a una chinita cuánto costaba lo que estábamos eligiendo y no tenía idea). Igual, toda la experiencia fue de película. Arriba, una foto del final, cuando ya se habia ido casi toda la gente (tipo 2 de la tarde). Conclusión: felices, porque además pudimos comprar todo lo que necesitábamos un par de cuadras más allá, en pleno centro. Lo unico que no vimos fue un acuario (¿?).