Monday, August 25, 2008


5) …el “New Chilean Chicken Sandwich” es el sándwich del verano en Au Bon Pain? Como pueden ver, el sándwich, también llamado “the sandwich that’s not from around here”, se promociona con fotos gigantes en las vitrinas de los locales de esta cadena que es oriunda de acá de Massachusetts y que desapareció de Chile. Nos aventuramos a probarlo y podemos decir que, si bien no les salió muy auténtico, la adaptación estaba bien inspirada y les quedó rico. El relleno, de abajo para arriba es: palta molida, trozos de pechuga de pollo, porotos verdes, unas rebanadas de queso flaquitas, cebolla morada “amortiguada” (cocida al dente y media dulce, bien buena), unas rodajas de tomate y finalmente mayonesa con jalapeños, todo dentro de un pan parecido al que en Chile se llama italiano. Es decir, un ave-chacarera-aliada-palta y con cebolla, por favor... En todo caso, como dice el letrero, así es “how Conquistador’s do lunch”.

Wednesday, August 13, 2008

Face painting in the park (voluntariado todo terreno)



Lugar: Titus Sparrow Park (el mismo de veraneando en el parque)

Fecha: miércoles 13 de Agosto

Hora: 10am-1pm

Evento: Arts in the Park 2008

Mision: decorar cachetes, brazos y manos.

Lo más fácil: arco iris, relampago, circulo rojo

Lo más pedido: estrellas, flores, mariposas.

Los desafíos: mosca, gorila, dragon, mago viejo con barba larga blanca.

Lo imposible: princesa, vampiro, spiderman, Harry Potter.

Lo más patriotico: USA (en el cachete).

Lo más desconcertante: “I want something that doesn’t make sense”.

Las reglas: no se aceptan devoluciones.

Bienvenido Presidente

Quiso la suerte que mi segundo día de voluntariado coincidiera con la presentación en sociedad del nuevo presidente de USES*, Mister Kevin L.H. Yo ya me estaba yendo a la casa cuando la coordinadora me atajó para decirme que por qué no me quedaba al evento, que así podría conocer al “staff’ y a los alumnos y a no sé cuánta gente más. Al principio me dio una lata horrible, pero cuando estaba a punto de soltar una chiva pésima tipo “tengo un cerro de ropa que planchar” escuché la palabra mágica: pizza. Era hora de almuerzo y las tripas me rugían, así es que literalmente mordí el anzuelo y dije bueno ya. Y la verdad es que valió la pena, no sólo por el aporte calórico, siempre bienvenido, sino también por el aporte sociocultural de la experiencia. Me senté al lado de una profe jovencita muy amorosa llamada “Alana” o “Ilana”, no me quedó muy claro**, quien amablemente me explicó con harto detalle el tejemaneje del mini colegio. A diferencia de otras personas cuyos nombres no voy a mencionar (alias su servidora), se notaba que esta chica sí tenía pasta pal’ asunto de la pedagogía, al menos en los disciplinario. De tanto en tanto interrumpía su dulce relato y gritaba con voz de paca: “BAJA LOS PIES DE LA SILLA!” Luego, a lo más Dra Jekyll, retomaba su placidez habitual. Me dio la impresión de que la idea inicial era servir el refrigerio después de la presentación de Kevin -tal vez para evitar el síndrome de “comida hecha amistad desecha”- pero como el caballero no aparecía por ningún lado, la orientadora dio permiso para lanzarse al ataque. A mí se me hacía agua la boca mirando las hilachas de queso derretido esparciéndose por toda la sala pero me daba no sé qué interrumpir a Alana/Ilana que seguía dale que dale y ni cuenta parecía darse de que había comenzado la comilona. ¡Qué agonía! Al final debe haber cachado una de mis horrorizadas (y hambrientas) miradas subrepticias hacia las cajas casi vacías, porque sugirió que nos sirviéramos un trozo. ¡Qué alegría! Por suerte no fue demasiado tarde. Con más de 45 minutos de retraso apareció corriendo el flamante nuevo Presi: un señor joven, alto y esbelto, caucásico, con corbata humita y levemente amanerado. Difícil imaginar un mayor contraste con los alumnos: la mayoría negros, más bien entraditos en carnes y con pinta de raperos malas pulgas que lo miraban con cara de “is this for real?” Pero Kevin no se dejó intimidar por la fría recepción de la concurrencia. Para romper el hielo recurrió al clásico “tres cosas que llevarías contigo si te mandaran a una isla desierta”. Me sorprendió un poco lo entusiasmados que se mostraron todos con el juego (yo odio las dinámicas de grupo) pero más aún me sorprendieron las respuestas de los alumnos: el 99% no iría ni a la esquina sin la sagrada Biblia. Y cada vez que alguien la mencionaba, todos respondían con un respetuoso “Amén”. (Sería interesante hacer la misma pregunta en uno de los colegios católicos en que tuve el gusto de trabajar). Después de haber logrado que el público se relajara, el presidente procedió al autolanzamiento de flores, self marketing y/o auto lobbying. Sin siquiera arrugarse afirmó de entradita que él era la persona perfecta para el cargo y que haría su trabajo en forma magistral/excelente/espectacular. Esto debido a que: 1) vive en nuestro barrio (South End) por lo que conoce las necesidades de sus habitantes y 2) le apasiona aprender cosas nuevas, lo que lo lleva a investigar a fondo todos lo referente a su misión de turno. Para probarlo, contó la historia de USES. Resulta que mi nueva pega se la debo a un cura inglés que en 1887 convenció a un grupo de estudiantes de Oxford de irse a vivir al barrio más pobre de Londres para que fueran testigos de las condiciones infrahumanas en que vivía la gente. La idea era que cuando esos jóvenes crecieran y se convirtieran en personas adineradas e influyentes, se acordarían de sus amigos de la pobla y elaborarían políticas de gobierno que los favorecieran. Unos pocos años después se copió el experimento acá en USA “y miren qué bien resultó”, fue la irónica acotación de una espigadísima alumna de color. Todos rieron menos el Presi, obvio. La alumna, envalentonada con el éxito de su intervención, se puso a increparlo exigiéndole que se dejara de rodeos y explicara claramente cuáles eran sus objetivos y cómo pensaba cumplirlos, a lo más Conny Santa María/Guatones de Tolerancia Cero. Kevin se puso serio y les habló largo y golpeado. Cuando terminó su discurso no volaba ni una mosca. Al parecer la respuesta los dejó conformes, o al menos, confundidos. Después le volvió la sonrisa al rostro y para concluir, escribió en el pizarrón la palabra “futuro”. Luego les preguntó a los chicos con qué otras palabras la asociaban. Algunas que me acuerdo: plata, GED (el diploma de high school), trabajo, casa propia, matrimonio, divorcio y muchas más. De repente alguien dijo “presente”. Esto produjo cierto desconcierto así es que fue necesario dentrar a explicar. “It’s obvious, man. Tu futuro depende de lo que hagas hoy, en el presente”. Esta fue la respuesta de Marvin the Gifted, el alumno poeta regalón de la coordinadora (también poeta). “Bueno”, dijo el Presi aprovechando la frase pal’ bronce. “Para ayudarlos a que obtengan todo lo que han mencionado es para lo que yo estoy aquí”. “Amen”, deben haber pensado los alumnos. La reunión terminó sin pifias ni aplausos, pero al menos yo lo pasé de lo más bien: me alimenté, me reí y me culturicé.

*United South End Settlements

**de hecho, después le pregunté al profe de matemáticas y me dijo que tampoco sabía.